Después de bastante tiempo sin agarrar el lápiz ni por un rato, pude al fin dedicarme a ilustrar este muy buen cuento de Juan Manuel Valitutti publicado en Axxón.
Después de descartar un par de ideas, preferí jugar con el contraste. Una silueta puede decir mucho, y quiero aprender a usar las sombras y los planos, más cuando se puede tener de nuestra parte la belleza de la Luna.
Aquí, el resultado:
domingo, 28 de abril de 2013
viernes, 29 de marzo de 2013
Monje
Esto también fue un experimento.Se inició con una imagen obtenida utilizando el software web Silk. No es el primer programa de este tipo que conozco (otro muy buen ejemplo es Myoats). A diferencia de este último, Silk no muestra de entrada el resultado final, sino que reproduce los movimientos que hizo el autor.
Lamentablemente, en este caso no guardé el link, pero sobre lo generado (que se puede exportar como imagen) me puse a pintar.
Como suele pasar, no me pidan que pinte una persona común, ya que hay cosas que me atraen más.
Dejo aquí el resultado final, en el que se pueden percibir las líneas iniciales.
jueves, 28 de marzo de 2013
Atentamente
Este es un experimento con historia.No es la primera vez que una mancha, una forma apenas sugerida, es automáticamente interpretada por mi mente y transformada en ese algo más que sé que a muchos artistas (y otros que intentamos acercarnos a eso) nos pasa. Hace apenas un par de meses, mi esposa (que es artista plástica) encontró una piedra en un bosque y apenas la vio supo qué figura estaba ahí, agazapada. La piedra está hoy, transformada, entre sus obras.
Pero no es lo único suyo que está allí. En un caballete, una obra incompleta de más de un metro cuadrado espera por su completa transformación, día a día. Y en aquellos primeros días, cuando empezó a tomar forma, lo vi. Me bastaron unas manchas, un par de trazos y alguna curva imaginada para encontrarlo. Y no pude resistirme. Así que con el debido permiso lo iluminé y tomé una foto, la que sirvió de base para lo que ven aquí.
Lo que intenté fue agregar los personajes que ven respetando colores y texturas, y de ser posible, también, la forma y el tamaño de las pinceladas.
No sé cuánto de esto logré cumplir, pero yo me siento satisfecho.
Mientras tanto él seguirá ofreciendo sus flores y su música, y los dos negros atorrantes lo escucharán tocar. Atentamente.
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